
José Saramago
1922–2010 · novelista portugués, premio Nobel de Literatura
Primeros años
José de Sousa Saramago nació el 16 de noviembre de 1922 en la Azinhaga, una pequeña localidad del Ribatejo, a unos cien kilómetros al noreste de Lisboa y cerca del río Tajo. Sus padres, José de Sousa y Maria da Piedade, eran campesinos sin tierras y con muy pocos recursos. Ese origen humilde marcó buena parte de su obra, tanto en su sensibilidad hacia los trabajadores del campo como en sus ideas políticas, que se alimentaron de una cultura formal y de otra popular.
El apellido Saramago era el apodo con el que se conocía a la rama paterna, en alusión a una planta silvestre de la familia de las crucíferas. Según la versión más extendida, el funcionario del registro civil lo incorporó por error al nombre del niño, aunque algunos sostienen que fue una broma de un conocido de su padre. Hay también una discrepancia en la fecha: el registro oficial recoge el 18 de noviembre, pero el nacimiento fue el 16.
En 1924 la familia se trasladó a Lisboa, donde su padre empezó a trabajar como policía. Pocos meses después murió su hermano Francisco, dos años mayor que él. Los veranos los pasaba con sus abuelos en la Azinhaga, y siempre recordó la escena en la que su abuelo, enfermo y a punto de ser llevado a la capital para ser tratado, se despidió de los árboles de su casa abrazándolos uno a uno.
Formación
En 1934, a los doce años, ingresó en una escuela industrial. Aunque era un buen alumno, sus padres no pudieron seguir costeando sus estudios. Saramago se formó como cerrajero mecánico y trabajó durante dos años en un taller de reparación de automóviles para ayudar a su familia. Aun así, en aquellos años los programas técnicos incluían materias humanísticas, y en los libros de texto gratuitos conoció a los clásicos, algunos de los cuales seguía recitando de memoria en sus últimos años.
En su tiempo libre empezó a frecuentar la biblioteca pública de Lisboa, y la lectura se convirtió en una afición constante que sustituyó a la educación reglada. Fue esa formación autodidacta, unida a la experiencia de la pobreza, la que le proporcionó la base de su escritura.
Los años de oficinista y periodista
Poco después de casarse en 1944 con Ilda Reis, una mecanógrafa que más tarde se dedicaría a la pintura, empezó a trabajar como funcionario administrativo en la Seguridad Social. En 1947 publicó su primera novela, Terra do pecado, que pasó casi desapercibida y que su editor tituló así; el autor la publicaría después con otro nombre, y en 2021 se editó en castellano recuperando el título elegido por él. Ese mismo año nació su única hija, Violante.
Durante las dos décadas siguientes apenas escribió literatura. Lo explicó con sencillez: no tenía nada que decir, y cuando no se tiene algo que decir lo mejor es callar. Trabajó en una compañía de seguros, colaboró como periodista en el Diário de Notícias, del que fue expulsado por razones políticas, y escribió crítica literaria para la revista Seara Nova. Desde 1966 se dedicó por completo a la escritura. Ese mismo año publicó su primer libro de poemas, Os poemas possíveis, y entre 1966 y 1969 trabajó como editor y traductor de autores como Maupassant, Tolstói, Baudelaire y Colette.
En 1969 se afilió al Partido Comunista Portugués, entonces clandestino, y en 1970 se divorció de Ilda. Durante los años de la dictadura de Salazar sufrió censura y persecución, un período que marcó su visión crítica del poder.
La revolución y la voz propia
Tras la Revolución de los Claveles de 1974, que devolvió la democracia a Portugal, Saramago fue nombrado subdirector del Diário de Notícias. La línea editorial del diario se volvió claramente favorable a los comunistas y, tras el golpe del 25 de noviembre de 1975 que puso fin al proceso revolucionario, fue despedido. Se dedicó entonces con más empeño a la escritura y publicó una serie de obras relevantes, como Manual de pintura y caligrafía (1977) y Objeto casi (1978).
Su gran avance llegó con Levantado do chão (1980), un retrato de varias generaciones de campesinos del Alentejo que encontró ahí su voz inconfundible: una prosa limpia y casi poética, con frases largas, sin apenas puntos y sin guiones para los diálogos. Le siguió Memorial del convento (1982), ambientada en el Lisboa del siglo XVIII, con la Inquisición, la construcción del convento de Mafra y la historia de amor entre un soldado mutilado y una mujer con poderes de clarividencia. Esta novela le dio a conocer al público internacional cuando se tradujo al inglés en 1988.
En 1984 publicó El año de la muerte de Ricardo Reis, en la que el heterónimo de Fernando Pessoa sobrevive un año después de la muerte de su creador, y en 1986 La balsa de piedra, donde la península ibérica se desprende de Europa y navega por el Atlántico. Ese mismo año conoció a la periodista española Pilar del Río, con quien se casaría en 1988 y que sería su traductora oficial al castellano hasta el final.
Lanzarote y el Nobel
La publicación de El Evangelio según Jesucristo (1991) provocó en Portugal una polémica sin precedentes. El gobierno de Aníbal Cavaco Silva impidió que la obra optara al Premio Literario Europeo alegando que ofendía a los católicos. Saramago, en protesta, se instaló con su mujer en la isla canaria de Lanzarote, que fue desde entonces su residencia principal, aunque mantuvo también su vínculo con Lisboa.
Desde allí publicó obras como Ensayo sobre la ceguera (1995), en la que una epidemia de ceguera blanca sume a una ciudad en el caos, y Todos los nombres (1997), sobre un funcionario del registro civil que se enamora de la ficha de una mujer desconocida. En 1998 recibió el Premio Nobel de Literatura, el primer escritor en lengua portuguesa en obtenerlo. La Academia Sueca destacó sus «parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía» y su escepticismo ante las verdades oficiales. La decisión fue bien acogida fuera de Portugal, pero recibió duras críticas en la prensa conservadora de su país y el Vaticano la calificó de nuevo premio con sesgo ideológico.
Ideas, estilo y legado
Saramago fue un ateo declarado y un comunista de corte libertario. Su obra utiliza con frecuencia la fábula, el absurdo y la sátira para cuestionar instituciones como la Iglesia, la Unión Europea o el Fondo Monetario Internacional, y para reflexionar sobre la identidad, la solidaridad o la dignidad de las personas frente a las estructuras políticas y económicas. Su estilo experimental, con oraciones muy largas y diálogos integrados en el párrafo, ha sido elogiado por su precisión y su ironía, y en algunas novelas, como Ensayo sobre la ceguera, llegó a prescindir de los nombres propios.
Entre sus últimas obras figuran Las intermitencias de la muerte (2005), sobre un país en el que nadie muere, El viaje del elefante (2008) y Caín (2009). Falleció en Tías, Lanzarote, el 18 de junio de 2010, a los 87 años, a causa de una leucemia crónica. Ese mismo año, la Fundación José Saramago, creada en 2007, empezó a difundir su legado, y en 2011 se publicó póstumamente Claraboya, escrita en los años cincuenta. Hoy su obra se ha traducido a más de veinticinco idiomas y se le considera uno de los grandes novelistas del siglo XX.
Obras clave
- Levantado del suelo (1980): retrato de los jornaleros de Lavre, en el Alentejo, y primera muestra de su estilo propio.
- Memorial del convento (1982): fábula barroca sobre el amor, la fe y la ambición en el Portugal de la Inquisición.
- El Evangelio según Jesucristo (1991): una relectura de la vida de Jesús que provocó una fuerte polémica en Portugal.
- Ensayo sobre la ceguera (1995): una epidemia de ceguera blanca que retrata el comportamiento humano bajo presión.
Por dónde empezar
El Evangelio según Jesucristo 1991
Es una reescritura audaz de la vida de Jesús, narrada con humor, ironía y una voz crítica que cuestiona dogmas religiosos. El lector encontrará una prosa característica de Saramago, con frases largas y diálogos integrados, y una reflexión sobre la fe, el poder y la humanidad que resulta accesible sin formación especializada.
Después: Ensayo sobre la ceguera. Ensayo sobre la ceguera lleva su estilo y su mirada crítica a una alegoría social sobre la fragilidad de la civilización, una lectura igualmente representativa de su obra.
Obras en Filopedia
Curiosidades
Un apellido por un error
Según el relato más difundido, el funcionario del registro civil escribió «Saramago», apodo de la familia paterna, en lugar del apellido Sousa. Hay quien sostiene que fue una broma.
Los relojes detenidos
En la Fundación José Saramago se conserva una colección de relojes que el escritor detuvo a las cuatro, como símbolo de amor hacia su mujer, pues se conocieron a esa hora.
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