
Marqués de Sade
1740–1814 · escritor y filósofo libertino francés
Infancia y primeros años
Donatien Alphonse François de Sade nació en París el 2 de junio de 1740, en el Hôtel de Condé, residencia de los príncipes de Condé, donde su madre servía como dama de compañía. Era hijo único de un noble de origen provenzal cuya familia se remontaba al siglo XIII y de una dama emparentada por la rama de Borbón-Condé. Los primeros años transcurrieron entre París y el castillo de Saumane, en Provenza, bajo el cuidado de su abuela y sus tías paternas, y después bajo la tutela de su tío, el abad Jacques François Paul Aldonce de Sade, escritor, comentarista de Petrarca y libertino conocido. Desde entonces, un preceptor, el abad Amblet, le acompañaría buena parte de su vida y se convertiría en su principal interlocutor literario.
Formación
En 1750 ingresó en el colegio jesuita Louis-le-Grand, en París, donde estudió latín, griego y retórica y participó en las representaciones teatrales del centro. Fue un lector voraz, interesado sobre todo en la filosofía, la historia y los relatos de viajeros, que le ofrecían noticias sobre costumbres lejanas. Aprendió música, danza, esgrima y escultura, y se aficionó a la pintura, visitando con frecuencia las galerías que el Louvre abría ya al público. Dominó además el italiano, el provenzal y el alemán. Hay debate entre los biógrafos sobre si sufrió castigos corporales o abusos durante sus años escolares y sobre el peso que pudieron tener en su desarrollo sexual, pero no existe documentación que lo confirme.
La carrera militar
En 1754 entró en la academia militar y, en diciembre de 1755, a los quince años, obtuvo el grado de subteniente en la Guardia del Rey, cuerpo de élite del ejército francés. Durante la Guerra de los Siete Años participó en la toma de Mahón, en Menorca, bajo las órdenes del conde de Provenza, y más tarde fue destinado al frente de Prusia. Fue ascendiendo hasta el grado de capitán de caballería en 1759. Su carrera, sin embargo, se resintió por su carácter poco adulador con sus superiores, por el juego y por su vida de libertino. Al firmarse el Tratado de París en 1763, fue licenciado y regresó a la vida civil, mientras su padre, endeudado y enfermo, veía en él una carga.
Matrimonio y primeros escándalos
El matrimonio fue concertado por su padre con Renée-Pélagie Cordier de Launay de Montreuil, hija de una familia de la nueva nobleza, rica y bien relacionada en la corte y en los círculos jurídicos. Sade había pretendido a otra joven, Laure de Lauris, quien le rechazó, y aceptó a regañadientes el enlace. La boda se celebró en mayo de 1763 y la pareja tuvo tres hijos. Pocos meses después, en octubre de 1763, Sade fue detenido por las autoridades a raíz de la denuncia de Jeanne Testard, una prostituta a la que había contratado en París y que relató ante la policía episodios de blasfemia, flagelación y amenazas. Fue encarcelado en Vincennes por orden real, aunque la intercesión de su familia le libró pronto de una pena mayor.
En los años siguientes alternó la vida en París con temporadas en su castillo de La Coste, en Provenza, donde llevó a su amante del momento, la Beauvoisin, y montó un teatro privado. En 1768 se produjo el episodio de Arcueil: la mujer que recogió en la Plaza de las Victorias, Rose Keller, le denunció por malos tratos. El caso se convirtió en escándalo público y le valió una orden de arresto de la que solo salió tras una intervención de su familia política.
El proceso de Marsella y el largo encierro
En 1772, durante un viaje a Marsella, organizó una orgía con varias prostitutas en la que se sirvieron pastillas de anís aromatizadas con cantárida. Dos de las mujeres enfermaron. Fue condenado a muerte por sodomía y envenenamiento y quemado en efigie. Huyó a Italia con su cuñada Anne-Prospère, lo que enfureció a su suegra, Madame de Montreuil, que consiguió su encarcelamiento. Tras la fuga del castillo de Miolans y nuevas denuncias, como la del episodio de La Coste en 1774 con varias jóvenes sirvientas, la presión de su suegra logró en 1777 una lettre de cachet que le llevó de nuevo a Vincennes. El proceso de Marsella fue revisado en 1778 y la condena por sodomía anulada, aunque se le impuso una multa y se le prohibió la entrada en la ciudad. Aun así, siguió encerrado.
En 1784 fue trasladado a la Bastilla, donde escribió buena parte de su obra. Esos trece años de encierro fueron decisivos: allí redactó Los 120 días de Sodoma, Aline y Valcour y los relatos que después formarían la base de Justine y de La filosofía en el tocador. Su esposa, Renée-Pélagie, le visitaba por escrito, le enviaba libros y le ayudaba a copiar y sacar sus manuscritos. Sade describió con amargura estos años y en 1803 escribió que «los entreactos de mi vida han sido demasiado largos».
La Revolución y la nueva vida literaria
Al estallar la Revolución, en julio de 1789, fue trasladado al manicomio de Charenton. Liberado en abril de 1790 por la abolición de las lettres de cachet, se separó legalmente de su esposa y comenzó una relación con la actriz Marie-Constance Quesnet, que duraría hasta su muerte. Intentó abrirse camino como escritor y publicó Justine en 1791, aunque sin éxito inmediato. Su obra teatral Oxtiern fracasó tras dos funciones. Participó activamente en la política local de París, primero como monárquico constitucional y después como republicano radical, y llegó a pronunciar un discurso contra la religión ante la Convención en 1793. Esa intervención, que enemistó a Sade con los sectores más cercanos a Robespierre, le costó la detención en diciembre de 1793 por moderantismo, y estuvo a punto de ser guillotinado. Salvado por la caída de Robespierre en julio de 1794, quedó libre en octubre.
Durante la década siguiente publicó con éxito en el mercado clandestino Filosofía en el tocador, Aline y Valcour y las primeras versiones de La nueva Justine y Juliette. Su situación económica era precaria: sus propiedades estaban hipotecadas, se le incluyó erróneamente entre los emigrados y, en 1796, tuvo que vender La Coste, aunque su exesposa se quedó con buena parte del producto de la venta. En 1800 publicó con su nombre Los crímenes del amor, una colección de relatos que provocó un aluvión de críticas y de artículos que le identificaban como autor de las novelas más escandalosas.
Los últimos años en Charenton
En marzo de 1801, bajo el Consulado, fue arrestado en la imprenta de su editor y encerrado en la prisión de Sainte-Pélagie. Tras sus intentos de seducir a jóvenes presos, fue declarado demente y trasladado al asilo de Bicêtre y, después, por gestión de su familia, a Charenton, donde su exesposa e hijos pagaban su estancia. Allí convivió con Quesnet, a la que presentó como su hija natural. El director del centro, el abad de Coulmier, aplicaba un tratamiento de corte humanista y le permitió escribir y representar obras de teatro con internos y actores profesionales, en un pequeño teatro que hizo levantar en 1805. Las representaciones llegaron a atraer a la élite de la sociedad napoleónica. En 1807 completó Las jornadas de Florbelle, pero la policía confiscó el manuscrito. Murió en Charenton el 2 de diciembre de 1814.
Recepción y legado
Durante buena parte del siglo XIX sus libros circularon de forma clandestina, y la palabra «sadismo» entró en los diccionarios desde 1834 para designar el placer en infligir dolor. En el siglo XX su figura fue reivindicada por Apollinaire, que rescató sus manuscritos de la Biblioteca Nacional de Francia, y por André Breton y los surrealistas, que le llamaron «Divino Marqués». Flaubert, Dostoievski, Swinburne o Rimbaud se contaron entre sus lectores. Filósofos y escritores como Simone de Beauvoir, Roland Barthes o Georges Bataille discutieron su obra, mientras que críticos como Andrea Dworkin o Roger Shattuck cuestionaron su rehabilitación por el riesgo que supone para la violencia contra las mujeres. Su obra, en fin, sigue dividiendo a lectores y críticos, y su nombre se ha convertido en una palabra de uso común.
Ideas clave
- Libertinaje como sistema de pensamiento: los personajes de sus novelas justifican sus actos mediante largas disertaciones filosóficas sobre la moral y la naturaleza humana.
- Ateísmo radical: sus textos rechazan la religión y cuestionan el fundamento moral que la Iglesia atribuye a la virtud.
- El triunfo del vicio: sus obras sostienen que la virtud no asegura la felicidad y que el vicio puede imponerse en el mundo.
- La violencia como tema central: sus narraciones describen violaciones, torturas y parafilias con una minuciosidad que escandalizó a sus contemporáneos y sigue dividiendo a los lectores.
Por dónde empezar
Justine o los infortunios de la virtud 1791
Justine o los infortunios de la virtud es la obra de Sade más accesible para empezar, pues tiene una trama narrativa clara: una joven virtuosa que, pese a su honradez, sufre una cadena de desgracias y abusos. El lector encontrará en ella la base de su pensamiento sobre la crueldad, la razón y la moral.
Después: Juliette o las prosperidades del vicio. Juliette o las prosperidades del vicio es su contrapunto directo: la hermana de Justine, que prospera siguiendo el vicio, permitiendo comparar y completar las mismas ideas desde la perspectiva opuesta.
Obras en Filopedia
Libros para leer
- Les crimes de l'amour Précédé d'un avant-propos, suivi des idées sur les romans, de l'auteur des crimes de l'amour à Villeterque, d'une notice bio-bibliographique du marquis de Sade: l'homme et ses écrits et du discours prononcé par le marquis de Sade à la section des piques. FrancésEPUB 206 KBLeer en línea
Curiosidades
Un nombre convertido en palabra
Desde 1834, el término «sadismo» aparece en diccionarios de varios idiomas para describir el placer que se obtiene al causar crueldad a otra persona.
El «Divino Marqués»
Los surrealistas, con André Breton a la cabeza, le dieron el apodo de «Divino Marqués», en referencia al «Divino Aretino», considerado el primer autor erótico de la Edad Moderna.
Rescatado del «infierno»
Apollinaire rescató su obra del «infierno» de la Biblioteca Nacional de Francia, donde permanecía encerrada, y llegó a considerarlo «el espíritu más libre que jamás ha existido».
Texto original de Filopedia a partir de Wikipedia (es) y Wikipedia (en) y Wikidata.