
Roger Bacon
1220–1292 · filósofo, científico y teólogo franciscano inglés
Orígenes y formación
Roger Bacon nació en Ilchester, en Somerset, Inglaterra, hacia 1214, aunque la fecha es incierta: se ha propuesto desde 1210 hasta 1220. La única fuente directa es una afirmación suya en el Opus Tertium, escrito en 1267, según la cual habían pasado cuarenta años desde que aprendió el alfabeto. Su familia parece haber sido acomodada, aunque durante el turbulento reinado de Enrique III perdió buena parte de sus propiedades y varios de sus miembros fueron desterrados.
Estudió en Oxford, donde leyó a Aristóteles y adquirió la formación de la época. No hay pruebas de que obtuviera un doctorado; el título de Doctor Mirabilis, con el que se le conoce, fue un honor póstumo.
Años de París
Hacia 1237 o en la década siguiente se trasladó a la Universidad de París, entonces el centro de la vida intelectual europea. Allí la enseñanza de Aristóteles, prohibida poco antes y conocida sobre todo a través de comentaristas islámicos, había sido reanudada. Tras completar sus estudios fue profesor de artes, y entró en contacto con Alejandro de Hales y Guillermo de Auvernia.
Oxford y el estudio de las ciencias
Hacia 1247 dejó su puesto en París y, como erudito particular, estudió en Oxford y París durante la década siguiente, con poca vida social. Fue discípulo de Roberto Grosseteste y de Adam Marsh, y encargó costosos libros, que entonces debían copiarse a mano, así como instrumentos. Hacia 1256 tomó el hábito franciscano, tras una década de estudio que lo había dejado agotado física y mentalmente.
En aquellos años las dos grandes órdenes, franciscanos y dominicos, dirigían el debate teológico. Bacon percibió sus límites: pocos profesores sabían griego, Aristóteles se leía en malas traducciones, lo mismo que las Escrituras, y la física se discutía a partir de argumentos heredados de la tradición más que de la observación. Se volvió hacia el estudio de las lenguas y la investigación experimental. El único maestro que admiraba era Pedro Peregrino de Maricourt, autor del tratado De Magnete. En sus escritos criticó duramente a Alejandro de Hales y a otros profesores que, según él, habían alcanzado la fama enseñando sin verdadero saber, y su carácter combativo le causó repetidos problemas.
Silencio forzado y el encargo papal
En 1256 la rama científica de la orden franciscana quedó en manos de Richard de Cornwell, con quien Bacon había discrepado con dureza. Tras 1260 sus actividades quedaron restringidas por un estatuto que prohibía publicar sin aprobación previa; no hay base para afirmar que fue trasladado a un convento en Francia. Una regla de la orden le impedía publicar sin permiso especial.
El cardenal Guy le Gros de Folques, que se interesó por sus ideas, le pidió un tratado completo. Cuando el cardenal fue elegido papa con el nombre de Clemente IV, en 1265, urgió a Bacon a escribir la obra en secreto, sin hacer caso de la prohibición. Bacon lo hizo y envió en 1267 el Opus Maius, un tratado sobre gramática, lógica, matemáticas, física y filosofía. Ese mismo año remitió el Opus Minus, resumen de sus ideas principales, y en 1268 el Opus Tertium. Clemente IV murió poco después, en 1268, sin que se sepa con certeza si llegó a leer la obra completa.
Ideas y método
Bacon se consideraba discípulo de Aristóteles y, en buena medida, lo fue. Defendía que antes de deducir verdades científicas había que reunir hechos, y que la experiencia debía sustituir a la mera discusión de autoridades. Sin embargo, sus "experimentos" eran muy distintos de la investigación moderna: se apoyaban con frecuencia en libros de la tradición escolástica. Su aportación más reconocible está en la óptica, que siguió a Ibn al-Haytham, y en la insistencia en que la prueba empírica podía contradecir lo que decía Aristóteles.
En lo teológico propuso una reforma. Los teólogos, según él, debían dejar las sutilezas filosóficas menores y volver a la Biblia, estudiando las lenguas en que fue escrita. Él mismo dominaba varias y denunció las corrupciones de las Escrituras y de los filósofos griegos por las malas traducciones. Pidió además que las ciencias naturales formaran parte de la formación de los teólogos. El Opus Maius contiene capítulos sobre matemáticas, óptica, alquimia y astronomía, incluidas teorías sobre el tamaño y la posición de los cuerpos celestes. Se le atribuye haber registrado en Europa la fórmula de la pólvora, aunque ésta se había inventado antes en China.
Prisión y últimos años
La tradición sostiene que, hacia 1278, fue encarcelado por la orden franciscana, probablemente por el ministro general Jerónimo de Ascoli, en medio de sus ataques a clérigos y educadores. Los historiadores modernos son más escépticos: la primera referencia a su encierro es posterior en ochenta años a su muerte y se refiere a unas "sospechosas novedades" sin concretar. Si hubo prisión, se explicaría quizá por sus simpatías por el ala radical franciscana de la pobreza, por su interés en doctrinas astrológicas o por su carácter polémico, más que por novedades científicas concretas.
Se cree que volvió al convento franciscano de Oxford, donde siguió estudiando. Su último escrito fechado es de 1292, año en que murió, probablemente en Oxford. No tuvo discípulos distinguidos y durante mucho tiempo fue olvidado.
Recepción y legado
En la Edad Moderna se le recordó como mago, sobre todo por la leyenda de su cabeza de bronce, con poderes mecánicos o nigrománticos. Los estudiosos actuales tienden a verlo como un pensador esencialmente medieval, cuyo conocimiento experimental procedía en gran parte de libros. Aun así se le reconoce su papel en la introducción de la óptica en el currículo universitario y en la defensa temprana de un método empírico. Su frase más famosa es que "la matemática es la puerta y la llave de toda ciencia". Hoy se le recuerda también en el cráter lunar Baco, en el asteroide (69312) Rogerbacon y en la novela El nombre de la rosa, donde fray Guillermo de Baskerville es uno de sus admiradores.
Ideas clave
- Empirismo y experiencia: el conocimiento verdadero debe contrastarse con la observación de las cosas, no solo con la autoridad de los textos.
- Crítica a la autoridad: los maestros no deben aceptar opiniones heredadas sin comprobarlas, y las fuentes deben leerse en sus lenguas originales.
- Reforma de la teología: los teólogos deben centrarse en la Biblia y estudiar griego, hebreo y otras lenguas para evitar errores de traducción.
- Unidad del saber: las ciencias, en especial la matemática, la óptica y la lengua, forman parte necesaria del estudio de la filosofía y de la teología.
Obras en Filopedia
- Opus Maius 1267
Curiosidades
Un apodo póstumo
El título de Doctor Mirabilis le fue dado después de su muerte, pues no hay pruebas de que obtuviera un doctorado.
La fórmula de la pólvora
Aunque la pólvora se inventó en China, Bacon fue el primero en Europa en registrar su fórmula.
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