
Pirrón
360 a. C.–270 a. C. · filósofo griego escéptico, inspirador del pirronismo
Pirrón de Elis (hacia 360-270 a. C.) fue un filósofo griego de la Antigüedad clásica, considerado el primer escéptico de la tradición griega y el inspirador del pirronismo, una de las grandes corrientes escépticas del helenismo. Su importancia está en haber propuesto una forma de vida basada en suspender el juicio ante las cuestiones disputadas, con el objetivo de alcanzar la calma del ánimo.
Nació en Elis, posiblemente en el seno de un clan de adivinos vinculado al templo de Zeus en Olimpia. Antes de dedicarse a la filosofía se habría formado en pintura con Apeles. Después estudió con Brisón de Acaya, de la escuela megárica, y más tarde con el demócriteo Anaxarco, con quien acompañó a Alejandro Magno en su campaña de la India. Allí, según Diógenes Laercio, tomó contacto con los gimnosofistas y con los magos de Persia, experiencia que probablemente le marcó, aunque el alcance de esa influencia se discute. De regreso se asentó en su tierra natal y se ganó fama por su imperturbabilidad. Las anécdotas sobre su carácter son en buena parte probablemente legendarias; otros testimonios lo describen como un hombre sobrio y corriente. Se dice que vivió noventa años y que su ciudad le levantó una estatua.
Pirrón no dejó escritos, salvo quizá un poema dedicado a Alejandro. Sus enseñanzas nos llegan sobre todo a través de su discípulo Timón de Fliunte, cuyas obras se conservan solo en fragmentos. El pasaje más citado, transmitido por Eusebio de Cesarea, describe las cosas como indiferenciadas, inestables e indeterminadas, de modo que nuestras sensaciones y opiniones no son ni verdaderas ni falsas. Por eso conviene no fiarse de ellas y pronunciarse sin juicio sobre cada cosa, lo que llevaría primero al silencio y después a la ataraxia. Los intérpretes discuten si esos adjetivos describen límites de nuestro conocimiento o la naturaleza misma de las cosas, y de esa diferencia depende que se lo considere un escéptico avant la lettre o un dogmático.
Pirrón no parece haber formado una escuela estable. Dos siglos después, Enesidemo de Cnosos lo recuperó en Alejandría con sus Argumentos pirrónicos, y la corriente se desarrolló hasta la obra de Sexto Empírico, hoy la principal fuente sobre el pirronismo. Tras un largo olvido en la Antigüedad tardía y la Edad Media, sus ideas reaparecieron en la Modernidad temprana gracias a las traducciones latinas de Sexto, e influyeron en pensadores como Montaigne, Hume o Hegel.
Ideas clave
- Suspensión del juicio (epoché): no afirmar ni negar con seguridad lo que no se puede conocer con certeza.
- Igualdad de las cosas: ninguna sensación u opinión puede tenerse por verdadera o falsa de forma segura.
- Ataraxia: la calma del ánimo como consecuencia de no empeñarse en las opiniones sobre lo disputado.
Curiosidades
De los pinceles a la filosofía
Antes de dedicarse a la filosofía se habría formado en pintura con Apeles. Es uno de los datos biográficos que las fuentes presentan con cautela.
Una estatua en Elis
Según Diógenes Laercio vivió noventa años, y su ciudad le erigió una estatua en su honor.
La curiosidad de Epicuro
El filósofo Epicuro pedía noticias de Pirrón al demócriteo Nausífanes, que lo había tratado directamente.
Maestros e influencias
Maestros
- Anaxarco 379 a. C.–319 a. C.
Discípulos
- Timón el Silógrafo 319 a. C.–229 a. C.
Influyó en
- Epicuro 341 a. C.–269 a. C.
- François de La Mothe Le Vayer 1588–1672
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