Hedonismo
Concepto · Filosofía
Familia de teorías filosóficas que sostienen que el placer tiene un papel central en la conducta, el valor o lo que debemos hacer.
El hedonismo es una familia de teorías filosóficas que atribuyen al placer un papel central, ya sea como motor de la conducta, como fuente última del valor o como criterio de lo que debemos hacer. El término procede del griego hēdonḗ, 'placer', y su uso filosófico es antiguo: ya los cirenaicos y los epicúreos en la Grecia clásica discutieron si el placer era el bien supremo de la vida humana, y paralelamente surgieron posiciones afines en otras tradiciones, como la escuela Charvaka en la India antigua. Durante la Edad Media el tema tuvo menos protagonismo, pero adquirió una posición central en la época moderna con el auge del utilitarismo.
La literatura filosófica distingue habitualmente tres variantes. El hedonismo psicológico o motivacional sostiene que todas nuestras acciones buscan aumentar el placer y evitar el dolor; suele entenderse como una forma de egoísmo, según la cual ayudamos a otros solo si esperamos un beneficio propio. El hedonismo axiológico afirma que solo el placer tiene valor intrínseco, mientras que el conocimiento o el dinero valen en la medida en que producen placer o reducen el dolor. Dentro de él se distingue el hedonismo cuantitativo, que atiende solo a la intensidad y la duración de los placeres, del cualitativo, que considera además su calidad: los placeres del espíritu, como disfrutar de la filosofía o el arte, serían superiores a los simplemente corporales. Y el hedonismo ético o normativo sostiene que debemos perseguir el placer y evitar el dolor, pudiendo adoptar una forma utilitarista, que busca la mayor felicidad para el mayor número, o una forma egoísta, que solo atiende al placer propio.
Los críticos señalan contraejemplos de conductas aparentemente desinteresadas, como el sacrificio de un soldado por sus compañeros o el deseo de que un hijo sea feliz, y reprochan a esta teoría reducir toda motivación a una sola causa. Los defensores responden que muchos de estos casos pueden reinterpretarse como búsqueda indirecta de placer o de evitación del sufrimiento. Un problema añadido es la dificultad de medir y comparar el placer de distintas personas, ya que se trata de experiencias subjetivas. Por último, se han propuesto obstáculos psicológicos a la búsqueda de la felicidad: la paradoja del hedonismo, según la cual perseguir el placer directamente suele producir menos placer, y la noria hedónica, que describe la tendencia a volver a un nivel habitual de satisfacción tras cada mejora. En el lenguaje cotidiano, el término suele tener un matiz peyorativo, asociado a una vida egoísta centrada en la gratificación inmediata, lo que a menudo se distingue de su significado filosófico.
Autores que lo usan
- Julien Offray de La Mettrie 1709–1751
Hedonismo: el placer de los sentidos es el fin de la vida, y la virtud puede reducirse al amor propio. - Michel Onfray n. 1959
Hedonismo ético: el placer propio y el ajeno, compatible con no dañar a nadie, como fundamento de una vida buena. - Emily Jones 1848–1922
Hedonismo ético: sometió a examen la ética de Sidgwick, en particular su versión hedonista.