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Retrato de Cleantes
Imagen: Wikimedia Commons

Cleantes

330 a. C.–231 a. C. · filósofo estoico griego, discípulo de Zenón y segundo director de la escuela del Pórtico

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Cleantes de Aso (hacia 330 a. C.-hacia 230 a. C.) fue un filósofo estoico griego, discípulo de Zenón de Citio y su sucesor al frente de la escuela del Pórtico en Atenas. Interesa por dos razones: mantuvo y desarrolló la doctrina de su maestro, y aportó a la física estoica un materialismo y un panteísmo que dieron unidad al sistema. Fue también un hombre de origen humilde cuya vida es un ejemplo de perseverancia.

Nacido en Aso, en la Tróade, fue en su juventud un púgil con cierto éxito. Llegó a Atenas con muy pocos recursos, cuatro dracmas según Diógenes Laercio, y allí escuchó primero a Crates el cínico y después a Zenón. Para mantenerse trabajó de noche como aguador para un hortelano, y se le apodó el Asno, apodo que, según se cuenta, celebraba porque significaba que su espalda podía soportar cuanto Zenón le echara encima. Tras la muerte de Zenón, hacia 262 a. C., le sucedió al frente de la escuela, cargo que mantuvo durante unos treinta años, y siguió ganándose el sustento con su trabajo manual. Se le atribuyen unas cincuenta obras, casi todas perdidas; de ellas se conserva sobre todo el Himno a Zeus, donde llama al dios príncipe y guía de la naturaleza.

En el terreno de las ideas, Cleantes simplificó la fórmula de Zenón: vivir de manera coherente con la naturaleza, que él entendió como el curso del universo gobernado por la razón. Identificó a la Naturaleza con la Providencia, el Destino y Zeus, y defendió que el alma es material, sostenida por una tensión (tónos) que recorre el cosmos. También sostuvo que el placer no es un bien, sino algo contrario a la naturaleza, y que la virtud consiste en aceptar con serenidad el orden del mundo. A diferencia de Crisipo, no distinguió una naturaleza particular del ser humano, lo que dejaba al sistema menos margen para posibles tensiones entre ambas.

Su influencia fue considerable. Crisipo, su discípulo, llegó a ser el pensador estoico más importante y el gran sistematizador de la escuela. Siglos después, David Hume lo convirtió en uno de los tres interlocutores de sus Diálogos sobre la religión natural, y José Enrique Rodó lo evocó en Ariel. Su ejemplo de constancia tardía sigue citándose como muestra de que nunca es tarde para empezar.

Ideas clave

  • Vivir de acuerdo con la naturaleza: la meta de la vida es actuar conforme al orden racional del universo, y en ello consiste la virtud.
  • Unidad de Naturaleza y Divinidad: la Naturaleza, la Providencia, el Destino y Zeus son para él una sola realidad que lo gobierna todo.
  • Materialismo: incluso el alma es una sustancia material, y su fuerza depende de la tensión que la recorre, como ocurre con el cuerpo.
  • Rechazo del placer: el placer no es un bien en sí mismo, y la virtud consiste en dominar las pasiones y aceptar con serenidad lo que sucede.

Curiosidades

Un discípulo que cargaba agua

Para mantenerse trabajó de noche como aguador para un hortelano, mientras de día estudiaba filosofía sin medios visibles de sustento.

El apodo del Asno

Sus compañeros le llamaban el Asno por su aguante, un apodo que, según se cuenta, él mismo celebraba.

Una estatua en Aso

Según el testimonio de Simplicio, tras su muerte el senado romano erigió en Aso una estatua en su honor, que aún era visible en el siglo VI.

Maestros e influencias

Maestros

Discípulos

Influyó en

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