Superyó
Concepto · Psicología
Instancia psíquica que interioriza las normas y prohibiciones morales, y que genera culpa y autocrítica.
El superyó es, en la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud, la instancia del aparato psíquico que interioriza las normas, prohibiciones y ideales morales de la sociedad, y que funciona como juez y censor de la conducta y de los deseos del individuo.
Freud formuló la noción dentro de su modelo estructural de la mente, expuesto a partir de Más allá del principio de placer (1920) y desarrollado sobre todo en El yo y el ello (1923). El término alemán original, das Über-Ich, significa literalmente «sobre-yo» o «el yo superior»; las traducciones latinizadas, como superego, se impusieron en el mundo anglosajón a través de la edición inglesa de James Strachey. Para Freud, el superyó se forma en la infancia, en buena medida por la identificación con las figuras parentales y por la asimilación de sus exigencias y prohibiciones. Por eso tiene un carácter en parte inconsciente, y sus mandatos pueden mantenerse con una severidad que no siempre corresponde a los valores conscientes de la persona. Su función más característica es la de imponer la culpa y la autocrítica, así como la búsqueda de ideales.
El superyó ocupa un lugar intermedio entre el ello, donde se concentran las pulsiones, y el yo, que media entre estas, la realidad y las exigencias morales. Mientras el ello responde al principio de placer y el yo al de realidad, el superyó hace valer principios de conducta que a menudo se oponen a la satisfacción inmediata de los impulsos. Freud llegó a distinguir en él dos componentes: la conciencia moral, que castiga con sentimientos de culpa, y el ideal del yo, que orienta hacia modelos de perfección.
Un ejemplo sencillo sería el de una persona que siente remordimiento intenso por un deseo que nunca llevó a cabo: en la lectura freudiana, ese malestar procede de la severidad de una instancia moral interiorizada más que de una norma explícitamente consciente.
El concepto ha sido objeto de debates constantes. Algunos autores posfreudianos, como Melanie Klein o Anna Freud, lo reinterpretaron en relación con la temprana infancia y con mecanismos de defensa. Otros críticos han cuestionado su carácter universal, señalando que la moral se construye de forma distinta según las culturas, o que la teoría estructural es difícil de contrastar empíricamente. En la psicología actual, la noción sigue siendo una referencia histórica importante, aunque ha sido reemplazada en gran parte por modelos cognitivos y del desarrollo moral que no suponen una instancia psíquica separada.
Autores que lo usan
- Paul Brunton 1898–1981
Sobre-Yo: el yo verdadero trasciende la personalidad ordinaria y puede alcanzarse por la meditación y la indagación. - Hanns Sachs 1881–1947
Superyó femenino: la dificultad de desexualizar la incorporación de la figura paterna en la formación del superyó de la mujer.