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Retrato de Sima Qian
Imagen: Wikimedia Commons

Sima Qian

144 a. C.–85 a. C. · historiador chino de la dinastía Han

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Sima Qian (c. 145–86 a. C.) fue un historiador, astrónomo y escritor de la dinastía Han Occidental, considerado el fundador de la historiografía china. Vivió en una China unificada que buscaba dar sentido a su pasado, y su obra principal, las Memorias históricas (Shiji), es uno de los pilares de la tradición historiográfica de Asia oriental. Importa porque casi todo lo que sabemos de los siglos más antiguos de China pasa por sus páginas.

Nació en Longmen, en el actual Hancheng, hijo de Sima Tan, funcionario imperial encargado de la historia y el calendario. Según su propio relato, dedicó su juventud al estudio de los textos antiguos y, hacia los veinte años, emprendió un largo viaje por el territorio de los Han: partió de Chang'an, recorrió el sur hasta Hunan, visitó lugares ligados a Qu Yuan y a antiguos gobernantes, y llegó a Qufu, la ciudad natal de Confucio, donde estudió ritos y saberes tradicionales. Al regresar entró al servicio de la corte junto a su padre, y a partir de entonces acompañó al emperador Wu en distintas inspecciones.

Su padre, enfermo y convencido de que le quedaba poco tiempo, le encargó completar la gran historia que había esbozado. Sima Qian concibió la obra como una historia general de China desde los orígenes míticos hasta su propio tiempo, organizada en secciones distintas: anales de los soberanos, cronologías, tratados sobre temas como el calendario o la economía, biografías de personajes y relatos de pueblos vecinos. Su intención era descubrir las regularidades del pasado y lo que él llamaba el «camino del cielo», sin limitarse a registrar hechos.

En el año 99 a. C. su vida cambió de forma brusca. Defendió públicamente al general Li Ling, derrotado en una campaña contra los xiongnu, y el emperador lo condenó a muerte. Pudo evitarla aceptando la castración, que en la práctica equivalía a una muerte civil y que se consideraba una deshonra. Sima eligió vivir para acabar su obra, y así lo explicó más tarde con crudeza en su carta a Ren An. Tras pasar tres años en prisión, sirvió como funcionario de confianza del emperador, en un puesto que le proporcionaba más salario, pero sin el prestigio de antes.

Las Memorias históricas se completaron poco antes de su muerte, hacia el año 86 a. C. Son 130 capítulos que combinan crónica, biografía y reflexión moral, y que influyeron en los historiadores posteriores durante siglos, hasta el punto de que las historias oficiales de las dinastías siguientes tomaron su modelo. Sima Qian no solo registró el pasado: lo presentó como una cadena de causas y responsabilidades, y la relación entre su sufrimiento personal y su obra se ha convertido en una parte inseparable de su figura.

Ideas clave

  • Historia universal: concibió la historia de China como un relato continuo desde sus orígenes legendarios hasta su propio tiempo.
  • Organización por secciones: combinó anales, tablas, tratados y biografías para ofrecer una visión a la vez cronológica y temática.
  • Causas y patrones: buscó comprender las regularidades de la historia y el «camino del cielo», no solo enumerar hechos.
  • Juicio moral: sus relatos y comentarios se sostienen en la ética confuciana de la responsabilidad y la piedad filial.
  • Escritura como deber: entendió su obra como una tarea que trascendía su sufrimiento personal.

Libros para leer

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Curiosidades

Una carta célebre

En su Carta a Ren An describió con crudeza la humillación de la prisión y de la castración, y explicó por qué decidió seguir escribiendo.

Un viaje de juventud

Hacia los veinte años recorrió gran parte de China, visitando lugares vinculados a Qu Yuan y a Confucio, según su propio relato.

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