
Salvator Rosa
1615–1673 · pintor, grabador y poeta italiano del Barroco
Salvator Rosa (Arenella, cerca de Nápoles, 1615 - Roma, 1673) fue un pintor italiano del Barroco que trabajó también como grabador, poeta, músico y actor. Activo sobre todo en Nápoles, Roma y Florencia, su figura resulta importante porque sus paisajes salvajes y turbulentos anticiparon la sensibilidad romántica, hasta el punto de que se le considera un precursor de ese movimiento.
Nació en el seno de una familia modesta. Su padre, agrimensor, quiso encaminarle hacia la Iglesia o la abogacía, pero el joven Salvator prefirió la pintura y se formó en secreto con su tío materno y después con su cuñado, discípulo de Ribera, y con Aniello Falcone, de quien aprendió la pintura de batallas y de paisajes. Su padre murió cuando él tenía diecisiete años, dejándole a él y a su madre sin apoyo económico. Una breve estancia en Roma entre 1634 y 1636, que terminó con una enfermedad, le sirvió para volver a Nápoles, donde empezó a pintar paisajes de bosques espesos, playas agrestes, montañas y cuevas, poblados por pastores, bandidos y soldados. Estas obras se vendían baratas a través de intermediarios, y el propio Rosa llegó a despreciar buena parte de esa producción temprana.
En Roma, donde volvió en 1638-39, se movió en círculos de poetas, grabadores y artistas, y se hizo célebre como actor y autor de farsas y espectáculos de carnaval. Sus sátiras le granjearon enemigos poderosos, entre ellos Bernini, lo que le obligó a instalarse en Florencia, donde pasó buena parte de la década de 1640 y perfeccionó sus paisajes fantásticos y escenas de brujería y bandidaje. Hacia 1646 volvió a Nápoles, donde se dice que simpatizó con la revuelta de Masaniello, aunque no hay certeza de que participara en ella; también se le atribuye un retrato del líder rebelde, pintado probablemente de memoria.
De nuevo en Roma desde 1649, orientó su obra hacia la pintura de historia, con temas poco frecuentes entre sus contemporáneos, como la Antigüedad clásica, la filosofía o la mitología, tratados con un tono solemne. Su alegoría satírica sobre la Fortuna provocó polémica por su supuesta crítica a las autoridades religiosas y civiles, y el artista llegó a verse en peligro de ser arrestado. Sus últimos años combinaron la pintura de temas bíblicos, históricos y alegóricos con retratos satíricos. Murió en Roma en 1673, tras haberse casado poco antes con Lucrezia Paolini, compañera de toda su vida.
Su legado es doble. Como pintor de paisajes, fue muy apreciado en Inglaterra y Francia durante los siglos XVIII y XIX, y su visión de una naturaleza sublime e indómita influyó en el romanticismo. Por el contrario, durante el siglo XIX su obra cayó en el olvido, y solo se recuperó a finales del siglo XX, cuando los historiadores la reconocieron como innovadora, aunque no entre lo más destacado del Barroco.
Obras clave
- Jasón y el dragón (h. 1640): óleo en el que el héroe se enfrenta a la bestia, muestra de su gusto por la acción y lo inquietante.
- Vista del golfo de Salerno (1640-45): paisaje de gran formato que muestra su interés por la naturaleza y el paisaje costero.
- Demócrito en meditación (1650): retrato de un filósofo en un entorno sombrío, representativo de su pintura de temas filosóficos.
- Saúl y la pitonisa de Endor: una de sus últimas obras, conservada en el Louvre, que combina lo bíblico con una atmósfera nocturna.
- Alegoría de la Fortuna (1658): obra satírica que provocó controversia en Roma y que refleja su relación conflictiva con el poder.
Curiosidades
Un rebelde de leyenda
Tras su muerte, circularon historias que lo presentaban viviendo entre bandidos y participando en revueltas; según la tradición, esta imagen romántica se alimentó en parte de su propio carácter provocador.
Pintar en cuarenta días
Se cuenta que *Saúl y la pitonisa de Endor* fue ejecutado en apenas cuarenta días.
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