
Jules Barbey d'Aurevilly
1808–1889 · novelista, cuentista y crítico literario francés
Jules Amédée Barbey d'Aurevilly fue un novelista, cuentista y crítico literario francés del siglo XIX. Escribió en francés, en una Francia que vivía la transición del romanticismo al realismo, y su obra se sitúa en la frontera entre ambos. Importa sobre todo por sus relatos de misterio, en los que la maldad aparece insinuada más que explicada, y por su huella en autores posteriores como Léon Bloy o Marcel Proust.
Nació en 1808 en Saint-Sauveur-le-Vicomte, en la Baja Normandía, en el seno de una familia de pequeña nobleza provinciana. El apellido d'Aurevilly le llegó más tarde, como herencia de un tío sin hijos. Estudió en el Collège Stanislas de París y después Derecho en Caen, donde obtuvo su titulación. En su juventud se declaraba liberal y ateo, y sus primeros escritos presentan la religión como una fuerza que complica los asuntos humanos. Hacia comienzos de los años cuarenta empezó a frecuentar un salón católico y legitimista vinculado a una sobrina de Joseph de Maistre, y en 1846 se convirtió al catolicismo. Esa conversión no apagó su interés por lo oscuro: sus novelas siguen girando en torno a la culpa, la pasión y el crimen.
Su reconocimiento como escritor llegó sobre todo a partir de 1852, cuando se convirtió en un crítico influyente de un periódico bonapartista. Desde esa tribuna contribuyó a reivindicar a Balzac y dio a conocer a Stendhal, Flaubert y Baudelaire. Su crítica, reunida después en la larga serie Las obras y los hombres, se distingue por la agudeza y la brillantez. Paul Bourget lo vio como un idealista que encontró en la escritura un refugio frente a un mundo que no le gustaba, mientras que Jules Lemaître lo consideró una caricatura del byronismo.
Barbey cultivó con cuidado la imagen de dandi, con un estilo aristocrático y un aire de pasado misterioso, aunque su linaje era burgués provinciano. Sus relatos y novelas suelen transcurrir en la sociedad aristocrática normanda, inspirada en Valognes. Aunque él mismo no empleó el patois normando, su ejemplo animó la recuperación de la literatura en lengua regional de su tierra. Su legado lo sitúa como uno de los referentes del romanticismo tardío, admirado por los decadentistas de fin de siglo, y como un autor que sigue leyéndose por su mezcla de ironía, catolicismo y gusto por lo inquietante.
Obras clave
- Las diabólicas (Les Diaboliques, 1874), colección de relatos sobre mujeres que cometen venganzas y crímenes.
- La hechizada (L'Ensorcelée, 1852), novela ambientada en el levantamiento realista de campesinos normandos contra la primera República.
- Una historia sin nombre (Une histoire sans nom, 1882), relato sobre una pasión oscura y una culpa que no se confiesa.
- Del dandismo y de George Brummell (Du dandysme et de George Brummell, 1845), ensayo sobre la figura del dandi.
Libros para leer
- Philosophes et Écrivains Religieux FrancésEPUB 324 KBLeer en línea
Curiosidades
Un apellido heredado
El complemento d'Aurevilly no era de nacimiento: llegó como herencia de un tío sin descendencia, y él lo incorporó a su nombre literario.
Un traslado tardío
Tras su muerte en París en 1889, fue enterrado en el cementerio de Montparnasse. En 1926 sus restos se trasladaron a la iglesia de Saint-Sauveur-le-Vicomte, su pueblo natal.
El condestable de las letras
Se le conoció como el «Condestable de las letras francesas», un apodo que reflejaba su carácter combativo como crítico.
Maestros e influencias
Influido por
- George Gordon Byron 1788–1824
- Honoré de Balzac 1799–1850
- Joseph de Maistre 1753–1821
Influyó en
- Joris-Karl Huysmans 1848–1907
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