
Joachim du Bellay
1522–1560 · poeta y crítico francés del Renacimiento
Joachim du Bellay (Liré, Anjou, c. 1522 - París, 1 de enero de 1560) fue poeta y crítico francés, uno de los fundadores de La Pléyade, el grupo que renovó la poesía de su país en pleno Renacimiento. Su importancia reside sobre todo en haber defendido que el francés, una lengua vulgar frente al latín, podía alcanzar la altura literaria de las lenguas clásicas.
Nació en el castillo de La Turmelière, en el seno de una familia de antigua nobleza. Quedó huérfano siendo niño y creció bajo la tutela de un hermano mayor que descuidó su educación. Ya algo mayor, comenzó a estudiar derecho en la Universidad de Poitiers, donde entró en contacto con humanistas y, hacia 1547, conoció a Pierre de Ronsard, con quien trabó una amistad decisiva. Ambos se trasladaron después al Collège de Coqueret, en París, para formarse con el helenista Jean Dorat, y en ese entorno se gestó el círculo que acabaría llamándose La Pléyade.
En 1549 publicó la Defensa e ilustración de la lengua francesa, manifiesto del grupo. Proponía enriquecer el francés con voces de sus dialectos y con cultismos tomados del griego y del latín, imitar a los autores antiguos y a Petrarca, y crear nuevas formas poéticas como el soneto o la oda. El texto provocó réplicas airadas de los defensores de la tradición de Marot. Ese mismo año apareció L'Olive, colección de sonetos amorosos de inspiración petrarquista, considerada la primera de su género en francés. Du Bellay no fue quien introdujo el soneto en Francia, pero contribuyó a asentarlo y, cuando la moda se volvió excesiva, fue de los primeros en burlarse de sus abusos.
Entre 1553 y 1557 vivió en Roma como secretario de su pariente, el cardenal Jean du Bellay. Fue una estancia más de obligación que de placer, pues debía tratar con acreedores y reunir fondos para la casa. Allí escribió los sonetos de Las antigüedades de Roma y Las añoranzas, ambos publicados en 1558. Son versos más personales y menos imitativos, en los que contrapone la grandeza en ruinas de la ciudad con la nostalgia de su tierra natal junto al Loira. En Roma se enamoró también de una dama a la que llama Columba, y esa pasión dejó huella en sus poemas latinos.
Regresó a París en 1557 y sus publicaciones le dieron cierto prestigio en la vida intelectual de la ciudad. Murió de forma repentina en la noche del 1 de enero de 1560, a los 37 años. Su legado se apoya en la idea de que el francés merecía una literatura propia y en sus sonetos romanos, que anticiparon una sensibilidad que retomarían autores posteriores como Volney y Chateaubriand. Su obra también fue vertida al inglés por Edmund Spenser y al español por Francisco de Quevedo.
Obras clave
- Defensa e ilustración de la lengua francesa (1549): el manifiesto del grupo, que defiende el francés como lengua capaz de rivalizar con el latín y el griego.
- El Olivo (1549): sonetos de amor de inspiración petrarquista, primera colección de su género en francés.
- Las antigüedades de Roma (1558): sonetos escritos durante su estancia en Roma, sobre las ruinas de la ciudad antigua.
- Las añoranzas (1558): serie de sonetos más íntimos, marcados por la nostalgia del exilio y de su tierra natal.
Curiosidades
Una tumba perdida
Su tumba se dio por perdida durante siglos. Tras las excavaciones posteriores al incendio de Notre-Dame en 2019 se halló un ataúd de plomo de la época, y los análisis de los restos mostraron rasgos compatibles con sus enfermedades, por lo que su identificación se considera muy probable.
Una enfermedad temprana
Hacia la época de sus primeras obras padeció una enfermedad que duró dos años y de la que, según se cree, arrancó su sordera.
Texto original de Filopedia a partir de Wikipedia (es) y Wikipedia (en) y Wikidata.