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Retrato de Epiménides
Imagen: Wikimedia Commons

Epiménides

700 a. C.–600 a. C. · poeta, profeta y filósofo griego de Creta

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Epiménides fue un poeta, profeta y filósofo griego originario de Cnosos o de Festo, en Creta. Vivió entre los siglos VII y VI a. C., en una época en la que la frontera entre mito e historia es muy difusa, de modo que buena parte de lo que se cuenta de él es legendario. Algunos autores antiguos lo incluyeron entre los Siete Sabios de Grecia, y hoy se le recuerda sobre todo por la paradoja que lleva su nombre.

Según la tradición, mientras cuidaba los rebaños de su padre se quedó dormido en una cueva cretense consagrada a Zeus, y al despertar había recibido el don de la profecía. Se le atribuyen, además, conocimientos muy apreciados en materia de sacrificios y de ritos fúnebres. Plutarco cuenta que estos saberes ayudaron a Solón en la reforma del Estado ateniense, y que Epiménides, por su trabajo, solo aceptó rama de olivo sagrado. Hacia el año 632 a. C., tras el fracaso del golpe de Cilón y la matanza de sus seguidores por los Alcmeónidas, que había sido un sacrilegio, Atenas sufrió una epidemia que se atribuyó a esa mancha; se dice que Epiménides purificó la ciudad. También se cuenta que profetizó en Esparta sobre asuntos militares, y que murió en edad muy avanzada, según algunos autores tras haber vivido más de 150 años.

De su obra solo quedan noticias indirectas: se le atribuían una teogonía, un poema sobre la expedición de los argonautas, una cosmogonía, tratados sobre purificaciones y sacrificios y un escrito sobre las leyes de Creta, todos perdidos. Su nombre, sin embargo, sobrevivió por una frase: «Los cretenses, siempre mentirosos». Según el Nuevo Testamento, Pablo la cita en la Epístola a Tito. La paradoja surge porque, si el que lo afirma es cretense y dice la verdad, la frase es falsa. Los antiguos no parecen haber visto allí una paradoja, que se asoció a Epiménides mucho más tarde. Su influencia se mantiene sobre todo en la historia de la lógica, donde su frase sigue sirviendo de ejemplo de autorreferencia.

Ideas clave

  • Autorreferencia: la frase «los cretenses son siempre mentirosos», dicha por un cretense, se contradice a sí misma y da origen a la paradoja.
  • Teología de la verdad: según la lectura de Epiménides, la mentira de los cretenses consiste en creer que Zeus era mortal, cuando él lo consideraba inmortal.
  • Sabiduría religiosa: sus saberes sobre purificación y sacrificio lo convirtieron en un consejero apreciado en Atenas y Esparta.

Curiosidades

Un sueño de décadas

Según la tradición, se quedó dormido en una cueva cretense y despertó con el don de la profecía. Las versiones hablan de entre 40 y 57 años de sueño.

Una piel tatuada

Al morir, según se cuenta, encontraron su piel cubierta de figuras parecidas a escritura, algo extraño porque los griegos reservaban el tatuaje para los esclavos.

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