
Epicarmo
539 a. C.–447 a. C. · comediógrafo y pensador presocrático griego
Epicarmo fue un comediógrafo y pensador griego que vivió en Sicilia entre finales del siglo VI y comienzos del V a. C. Junto a Pratinas, se le considera uno de los primeros grandes autores del género cómico, y su obra une el teatro con la reflexión filosófica de la escuela pitagórica. Las fechas de su nacimiento y de su muerte son inciertas; las fuentes antiguas las sitúan, de forma aproximada, entre hacia el 550 y hacia el 460 a. C.
Su lugar de origen tampoco está claro. Aristóteles lo vincula a Megara Hiblea, en Sicilia, ciudad donde vivió largo tiempo, mientras que autores tardíos y poco fiables mencionan Cos, Siracusa u otros lugares. Se dice que su padre era médico y que Epicarmo se formó en esa tradición antes de hacerse seguidor de Pitágoras. Hacia la última parte de su vida trabajó en Siracusa, en la corte de los tiranes Gelón e Hierón I, donde coincidió con Esquilo.
Escribió entre treinta y cinco y cincuenta y dos comedias, de las que solo se conservan títulos y unos trescientos fragmentos. Sus obras parodian mitos heroicos, como Odiseo náufrago, Las nupcias de Hebe o Filoctetes, y presentan tipos populares como el parásito, el visitante o el filósofo. Escribió en dialecto dórico de Siracusa y evitó atacar directamente a los gobernantes, algo peligroso en la ciudad.
En sus versos abordó la moral, la medicina, la ciencia natural y la ética. Enseñó que la práctica constante de la virtud puede vencer a la herencia, de modo que cualquiera puede llegar a ser buena persona sea cual sea su cuna. Platón lo menciona en el Gorgias y en el Teeteto, y Sócrates lo llama «príncipe de la comedia».
Su influencia fue doble: en el teatro, como precursor de la comedia ateniense y de personajes que pasaron al mimo, y en el pensamiento, como transmisor de ideas pitagóricas. Siracusa le erigió una estatua de bronce, y el poeta Teócrito compuso una inscripción en su honor.
Ideas clave
- Virtud frente a herencia: la práctica constante de la virtud puede superar el origen familiar.
- Mortalidad humana: el ser humano es como una pompa hinchada y debe pensar como mortal, no aspirar a lo inmortal.
- La salud como bien: para Epicarmo, la salud es lo mejor que puede tener una persona.
- Reciprocidad: «la mano lava la mano»; dar algo suele traer algo a cambio.
Curiosidades
El príncipe de la comedia
En el Teeteto, Sócrates llama a Epicarmo «príncipe de la comedia», y a Homero, «príncipe de la tragedia».
Una estatua en Siracusa
Los siracusanos le dedicaron una estatua de bronce, con una inscripción compuesta por Teócrito.
Humboldt y Epicarmo
Alexander von Humboldt convirtió a Epicarmo en protagonista del único texto literario que publicó, aparecido en 1795 en la revista Horen de Schiller.
Maestros e influencias
Influido por
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